Etiqueta en el Spa
¿Puedo o debo entrar al sauna desnudo o desnuda? ¿Me mirarán mal si camino en ropa interior? ¿Tengo que dar propina? Sepa cuál es el comportamiento adecuado en estos centros de bienestar y prepárese para disfrutar al máximo de todos los mimos para el cuerpo y el alma que le brindarán durante su estadía.Una estadía en un Spa representa uno de los mayores placeres para el cuerpo y el alma. Es quizás uno de los mejores regalos que pueda hacerse a sí mismo o a sí misma. En el Spa todo está preparado para que usted sea el rey o la reina durante el o los días de su tratamiento. Recibirá sonrisas, le preguntarán sobre sus preferencias, le ofrecerán tisanas relajantes, ambientes perfumados con velas aromáticas e inciensos, piscinas de aguas dulces templada, de aguas termales o marinas bastante calurosas. Comidas livianas pero exquisitas, frutas frescas, jugos, agua mineral a borbotones. Tendrá a su disposición una sorprendente variedad de tratamientos para devolver a su piel la tersura perdida, la plasticidad que necesita su exigido esqueleto y la tonicidad que –si pudieran hablar- le piden a gritos sus músculos contracturados.
Sin embargo, como en todas partes, existen ciertos códigos de convivencia. Muchos de ellos son explicitados al llegar, y muchos otros que ya son conocidos y respetados por los habitués, se dan por sentado.
Si va por primera vez a uno de estos templos del bienestar o si hace tiempo que concurre pero le pasó que alguna vez no comprendió porqué recibió una mirada poco amigable, podrá beneficiarse repasando este sencillo código de conducta.
1- Contacto con el mundo exterior. Apague su celular al llegar, acaba de entrar a un santuario donde usted y los demás se merecen un ambiente distendido sin ruidos molestos.
2- Hable en voz baja. El tono de voz adecuado es similar al que se emplea en una biblioteca, un servicio religioso o la ópera.
3- Vestimenta. Lo primero que le ofrecerán al llegar será una bata y pantuflas. Cámbiese en la cabina que le asignen y guarde todas sus pertenencias en un locker bajo llave.
4- Puntualidad. Acuda siempre 20 minutos antes de su cita para el masaje o el tratamiento corporal para contar con tiempo suficiente para preparase. Incluso llegue hasta una hora antes para tomar con baño sauna, jacuzzi, darse una zambullida en la piscina termal o de aguas marinas. Llegará mucho más relajado y aprovechará mejor los beneficios del tratamiento.
5- Higiene personal. Dúchese siempre antes de entrar a un masaje, cerciórese de tener los pies limpios, en señal de respeto por el profesional que lo atenderá.
6- ¿Desnudo o vestido? Generalmente para los masajes hay que estar desnudo aunque cubierto con una sábana o toalla seca. Unicamente se expone la parte del cuerpo que está recibiendo el masaje mientras las otras se cubren con la sábana. Puede estar en ropa interior si se siente más cómodo. Para el masaje tailandés –que no se practica acostado sino cambiando varias veces su cuerpo de posición- y la reflexología –se realiza solo sobre los pies- puede estar vestido con ropas cómodas. Al sauna se entra envuelto en la toalla o bata y adentro generalmente conviene quitárselos aunque sentándose siempre encima de una toalla limpia. Hay países que tienen saunas mixtos y ahí la elección sobre si estar desnudo o en traje de baño está relacionada al pudor de cada uno.
7- Incomodidad. Si le molesta algo durante su tratamiento – música fuerte o que le evoca sensaciones displacenteras, aire acondicionado muy frío o mucho calor, toallas muy mojadas, la presión del masaje, ardor al recibir una crema- coméntelo a su terapista y pida que lo solucione. Lo hará con gusto.
8- Libérese de pensamientos. Durante su masaje o su tratamiento facial aproveche para relajar completamente tanto su cuerpo como su mente. Respire profundamente y concéntrese en su “tercer ojo”, un punto medio imaginario que se encuentra entre sus ojos y el nacimiento de su nariz. No está obligada a mantener una conversación con su terapista.
9- Relajación final. Después del tratamiento el profesional le ofrecerá quedarse unos minutos con los ojos cerrados para terminar de relajarse. Diez minutos es el máximo esperado, no es una siesta.
10- Propina. Se estila dar una propina aunque a veces ya está incluida en el costo del tratamiento. No quedará mal si pregunta a la recepcionista sobre el uso y costumbre del establecimiento.
Filed under: Pruebas on Enero 28th, 2009
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